jueves, 12 de marzo de 2009

Diario de un viaje a thailandia 23/10/2008


Ultimo en krabi. Me levanto pronto para ver que pasa por krabi. La gente está haciendo ejercicio por la ribera del rio, algunos incluso hacen yoga o están en grupo con un altavoz bailando, es muy curioso. Hoy vamos a alquilar una moto, para rular por la zona y no depender de trasporte publico. Una vez la alquilamos compruebo los papeles y demas, con los cascos puestos salimos hacia las montañas, queremos ir a ver la cueva del tigre y alguna cosilla mas pero sobre la marcha. Un poquillo de lio para salir de krabi ya que buscamos un banco abierto y esto es imposible, están todos cerrados: hoy es festivo, despues de intentarlo varias veces, decidimos continuar a ver que pasa. La carretera está bien y el trafico no es demasiado agobiante, y una vez que entras en carreteras secundarias, la cosa mejora mucho, pero siempre con precaución, circular por la izquierda es un poco lio. Tras hacer 20 kilometros por población rustica, llegamos al parque natural de "Khao Phanom Bencha", donde hay pagar entrada, si teniamos poco dinero ahora menos. El parque es espectacular, tiene mucha vegetación, es una selva exuberante, seguimos una ruta que lleva a unas cascadas y el recorrido nos deja boquiabiertos, hay hojas que son mas grandes que nuestra cabeza, setas sobre los arboles caídos, y la humedad provoca que la vegetación crezca mucho. El camino, al final se pone un poco difícil porque resvala y hay que tener cuidado, ya que sube la ladera. Cuando llegamos hay una familia que se bañan vestidos, decidimos meternos a ver que tal. Frío es poco, está helada!!, nado un poco y me tumbo donde la cascada cae al laguito y me relajo con os chorros sobre mi cuello y espalda, mientras , car toma el sol sobre una roca. Ahora estamos solos y disfrutamos con mucha calma del sitio. Cuando nos cansamos bajamos despacito, que esto tiene mas peligro que una piraña en un bidé. Nos introducimos en la selva por una ruta circular que se mete en el corazon de la selva. Hay muchos animales pequeños, arañas, gusanos, termitas, hormigas y sobre todo mosquitos, tenemos que utilizar el relec, en una zona se complica la ruta, hay un árbol caído y hay que pasar por una parte llena de helechos y arboles, con la complicación que está lleno de termitas, aquí car me pide volver ya que le dan mal rollo. Nos volvemos y nos damos cuenta donde nos estábamos metiendo; " la selva está super cerrada". Volvemos a la entrada y preguntamos para ir a la otra cascada, este camino es diferente, se adentra en el bosque pero todo está más espaciado y no te agobias. Hay unos arboles de un tamaño desproporcionado, el tronco no es circular, tiene una forma rara, te puedes meter entremedias. Los mosquitos se te meten en la boca como la abras, así que lo vemos rápido y nos vamos, de vuelta a car se le engancha una sanguijuela y se asusta un poco, cuando se la quito no para de salir sangre, tengo que ponerle betadine y esparadrapo para taparlo, La sanguijuela es flipante, cuando la quito se pone como a rastrear la sangre y se acerca poco a poco con un movimiento utilizando los extremos para hacer un puente y despues unirlos, y repetir es paso, de vez en cuando, se levanta y rastrea la sangre, un flipe!!!. Decidimos a la vuelta ver unas cuevas paseando que son curiosas pero nada más. Cuando estamos llegando a krabi, noto como la moto se va un poco de lado, y paramos. Hemos pinchado!!!! o se ha desinchado. Despues de incharla nos vamos a buscar un banco pero es imposible, asi que nos vamos a Ao Nang que alli si que hay bancos abiertos, ya con pasta en el bolsillo, nos vamos a comer a un parque que hay cerca del embarcadero del ferry, donde hay mogollon de thais celebrando la festividad de el día del rey Chulalongkorn, comiendo en el parque y bañandose en la playa. Nos acoplamos a la situación y compramos comida en los chiringuitos, algo de bebida y comemos como ellos en el parque, es curioso ver sus costumbres mientras comes, a ellos tambien les sorprendes tu, claro. Tras comer nos damos un baño en la playa y volvemos a krabi, con el rollo en la cabeza de que la rueda ha perdido algo de aire. Sin incidencias llegamos a krabi, dejamos la moto, nos duchamos y nos vamos al mercado nocturno a cenar algo y a la vuelta cogemos el taxi al aeropuerto, que esta noche salimos para bangkok. La llegada a bangkok mas tranqui que la primera vez, ya con todo aprendido, llegamos a la zona de khao San y buscamos un hotel barato para dormir. Por la tarde noche paseamos por khao San y flipamos con lo variopinto de la calle, tiene de todo lo que le pueda hacer falta al mochilero . Mañana dejamos este gran país con sus gentes amables y siempre sonriendo para volver a España. La experiencia ha sido sensacional y hemos podido disfrutar de todo, lo bueno y lo malo. Para entender un poco mejor la cultura Thai. Es un país muy recomendable para viajar por libre, fácil y con muchos transportes. Mañana ultimo dia en Thailandia.

martes, 3 de marzo de 2009

Diario de un viaje a thailandia 22/10/2008

Hoy nos vamos a Krabi, así que nos levantamos con calma hacemos las mochilas y nos vamos a pasear por la playa y a bucear. Después comemos en el hotel algo y nos vamos al terminal del ferry, la cosa está mucho mas calmada que a la llegada, pero está bien organizado. Aunque el barco es mas pequeño sigue teniendo aire acondicionado,cogemos sitio en el interior ya que hace mal día. La gente va saliendo de vez encuando a fumar un cigarrillo y disfrutar del paisaje, gris claro. Tarda 3 horas mas o menos. Al llegar cogemos un taxi negociando y buscamos el hotel, el garden creo, por lo menos tienen lo que buscamos, nos damos una duchita y salimos en busca del mercado nocturno, le teníamos al lado del hotel pero damos mas vueltas que una peonza buscando(no está donde lo pone la guia). No tiene nada que ver con los mercados nocturnos del norte, este es casi exclusivo de alimentación, y tienen de todo, fruta , carne, pescado, marisco, comida preparada y postres. Es muy pequeño y tiene sombrillas muy bajas. Elegimos el menú para nuestra cena a base de todo un poco y nos sentamos en unas mesas, estas parecen ser musulmanas e indican que no se pueden consumir bebidas alcohólicas, la gente come, recoge y se va, así hacemos nosotros. Después de cenar cogemos algo de fruta y pasteles para rematar la faena. Acabamos tan petado que tenemos que pasear largo rato por la ribera del río para que el estomago se asiente, después planificamos el día de mañana sentados en una terracita.

Diario de un viaje a thailandia 21/10/2008

Esta mañaniqui también voy a pasear pronto. Esta vez voy a explorar la isla por el lado de ton sai, justo al otro lado de donde se encuentra el hotel. Desde esta orilla de la playa salen los ferrys a krabi, puket, etc, con lo que está muy animada y ajetreada. Voy al final de la playa donde me parece ver que están rodando un spot de publicidad y curioseo un poco y voy a cambiar pasta que hoy hay que pagar muchas cosas. De camino al hotel paro en el mercado a comprar algo de fruta y comida para luego y aprovecho a enviar unas postales. Después de desayunar relajadamente en el porche del bungalow, nos vamos a buscar un barco de popa larga para hacer una excursión a nuestra bola, aunque sale un poco mas caro, merece la pena solamente por poder elegir donde quedarte y cuanto tiempo. La negociación como siempre una lucha tremenda, pero ya tenemos los precios mas o menos y consigo arrancarle una horita mas por si. Nos saltamos las típicas paradas en la playa de los monos y nos dirigimos hacia phiphi led. Es curioso que reposta en un barco que está en medio de la bahia, como la tipica gasolinera. Vemos por encima la cueva de los vikingos y nos lleva a una zona donde hay corales para flipar en colores con la fauna coralina. Cuando nos cansamos de bucear, continuamos a la playa Maya, mas conocida por la playa de dicaprio, la sorpresa es que solo por parar en la playa te cobran 200bath por el amarre y entrada. La playa es preciosa pero no tanto como te parece en la peli. Hago una incursión para ver el interior y lo de los campos de marihuana es un cuento chino. Comemos y nos relajamos hay poco que hacer. De vuelta a Phi Phi paramos en otro sito para bucear y aquí flipamos, porque me encuentro un trozo de piña y al desmenuzarlo, los peces acuden en bandada nos rodean, incluso nos rozan y parece que puedes cogerlos, cuando se acaba la comida cada mochuelo a su olivo. Volvemos cuando estamos cansados y llega la hora pactada, nos deja en el mismo sitio que le cogimos. de vuelta al hotel pasamos a comprar los ticket para el ferry de mañana a krabi. Ya en el hotel pisciniqui de tranki. Subo corriendo al view point a ver si saco el atardecer desde lo alto, llego cuando la luz decrece pero no hay puesta de sol, una pena. Me tomo una cocacola y hablo con un viejete sobre el Tsunami, me cuenta que la noche del tsunami todo el mundo subió a dormir ala montaña y que era impresionante ver toda la ladera con campamentos y hogueras donde la gente dormía. Ya sin apenas luz bajo hasta el hotel donde me espera Car. Duchita y a cenar esta noche vamos cerca de long beach, donde hay un sitio con pescado fresquito y hay mucho ambiente, cenamos muy bien, por primera vez en estas vacaciones tienen pan, pero pan con aceite y ajo, una gozada después de 20 días sin probarlo. Paseamos para bajar la comida y a sobar que mañana nos vamos a krabi

sábado, 28 de febrero de 2009

Diario de un viaje a thailandia 20/10/2008


Me levanto a las 7:00 para poder ver la vida thai en la isla. Cuando salgo del hotel, los dueños me miran extrañados y me preguntan donde voy hoy. Les digo que a ver gente. Me contestan diciendo lo que esperaba: "a estas horas puedes ver la vida de los thailandeses tal y como es". Segun salgo a la calle me encuentro un tipo que ayer me dijo donde estaba el 7 eleven y me ofreció unas excursiones que no aceptamos amablemente. Me siento a tomar un café con el y los parecen ser su familia. Me ofrecen tomar un atillo de hoja de platano rellena de arroz cocido con dulce de castaña, riquisimo. Cuando me voy, intento pagar lo que he tomado, pero me dicen que no que es un detalle. Creo que es porque quieren que vengamos a su hotel o hacer alguna excursión. Es curioso como el tipo se acuerda de mi nombre, me despido alegre. Ya deambulando por las calles todo es completamente diferente a cuando hay muchos turistas. La gente está limpiando sus casas, negocios o a sí mismos. Veo alguno durmiendo en una amaca en la calle, pero casitodos estan medio sopa, y llevan un ritmo lento y tranquilo. A la vuelta al hotel, compro en un puestecillo de la calle pollo y cebolla fritos, unos bollos y agua para llevar esta mañana a Rantee beach: la playa que está al otro lado del veiw point. tambien compro algo para desayunar en el porchecito del bungalow. Cuando hemos desayunado y preparado todo los que nos hace falta para el trayecto y estancia en la playa, salimos pateando. Las primeras escaleras son super empinadas y nos obligan a descansar un par de veces hasta llegar al primer view point. Aqui tomamos unas fotos y nos relajamos un poco. Continuamos por un camino de hormigon que atraviesa un bosque de palmeras. Más arriba hay otro view point, donde hay indicaciones para ir a la playa. Ahora el camino ya no es tan perfecto y pasa a ser un camino de montaña selvatica,. Llegamos a un cruce donde indica como seguir. Seria dificil encontrarlo sin indicación,. Continuamos por un sendero estrecho, no hay muchos animales o no los vemos. La bajada se pone un poco chunga y cuando peor está los mosquitos aprovechan para acribillarte a picotazos. Coincide que estamos sudando y no hay aire, practicamente no puedes pararte y tienes que ir matando a los que te pican, se hace un poco duro porque la bajada se las trae: empinada, llena de raices y barrillo. Cuando por fin llegamos y dejamos atras la pesadilla, se abre ante nuestro ojos un paisaje fascinante: arena blanca, aguas cristalinas, selva, y un atolon de coral a 10 metros de la playa. Tambien hay dos chiringuitos y algun bungalow para la gente que quiere apartarse de todo: la tranquilidad es alucinante. Decidimos tomar unas coca-colas para recuperar el aliento. Tras esto buscamos un sitio para estar agusto. Casi no hay nadie, asi que es sencillo: el mejor sitio con sol y sombra a los pies de un arbol. En los bungalow alquilo unas aletas y nos vamos a ver la fauna marina en el atolon. Car se queda en la orilla. Me quedo boquiabierto con lo que veo. Nunca habia vista algo igual: conchas gigantes de colores, peces de todos los tamaños, colores y formas, estrellas de mar, caracolas, decenas de tipos de corales, a cual más bonito, los peces te rodean; es fantastico, tanto que voy a buscar a Car a a la orilla para que lo vea. Al principio le cuesta un poco utilizar el tubo, pero cuando se hace, flipa y disfruta como una enana. Perdemos la nocion del tiempo en el coral, y cuando nos cansamos volvemos a disfrutar de la playa. Dando un paseo, me encuentro un bote de cristal. Me viene al pensamiento cuando pasaba los veranos en cartagena con mi tia y pescabamos peces con botes de cristal, asi que lo intento: de cebo, patatas fritas. Car se descojona de mi cuando se lo cuento y viene conmigo para verlo. Al principio los peces se acercan y algunos entran, pero son muy pequeños. Necesitamos uno que no pueda dar la vuelta en el bote. Despues de un rato, obtengo la recompensa y entra uno. Me sumerjo y ltapo el bote. La cara de car lo dice todo: se parte el culo pero está flipando. Le observamos un rato en el bote y le devuelvo, seguro que no sabe tan bien como bonito es. A comer que ya tenemos el estomago rugiendo. Mientras como, veo un aguila de cabeza blanca y no me lo creo. Avanza en dirección a la playa y con la sorpresa no puedo ni coger la camara. Me emociona, pero desaparece a la misma velocidad que llegó. Sacamos la comida y decidimos probar la fruta que todo el mundo nos dice que huele faltal y sabe dulce: DURIAN. Su puta madre!. No aguantamos un segundo con ello en la boca, (aqui me acordé de Norman... y de su familia!!). Como no hay quien se lo coma, se lo regalo a los de los bungalows. Despues de comer, vuelvo a ver el aguila y esta vez le puedo hacer una foto: eso sí, de lejos. Vuelvo al atolon, mientras Car se queda se queda en la toalla de relax. Pierdo la nocion del tiempo como antes disfrutando de la fauna coralina. Cuando vuelvo, está el personaje del taxi boat hablando con Car, para juntar a todos los que estamos en la playa y llevarnos a la bahia. Al final negociamos 100 por cabeza. Regresamos al hotel para darnos un bañito en la piscina y una duchita. Vamos a cenar a la playa y es la primera vez en el viaje que nos clavan por un puto cangrejo que encima estaba malo. El sitio es super romantico y disfrutamos de la tranquilidad. Después observamos como preparan la playa para los turistas, decorando los chiringuitos y detallando los espectaculos para más tarde. Damos un paseito y a descansar.

jueves, 26 de febrero de 2009

Diario de un viaje a thailandia 19/10/2008


Hoy es el cumple de Car, espero que tenga un buen día. Nos vamos a las phiphi, después de desayunar esperamos al pickup que nos recoge para llevarnos al ferry, como tarda mucho y se acerca la hora del ferry, llamo y me dicen que no me preocupe que seguro que vienen, por fin llegan y coincidimos con unos alemanes, estos me dicen que la organización que tienen los thais es espectacular, ya que todo está controlado y en efecto es así, al llegar somos mogollon de gente, nos ponen una pegatina y con longboat tail nos llevan al ferry que está en alta mar, están tan petados que me toca ir en la parte delantera tomando el sol. Embarcamos, todas las mochilas y maletas las almacenan en la cubierta con lo que hay un poco des control, pero hay que adaptarse, lo bueno es que tiene AC y cuando tienes calor dentro se está muy bien, el ferry para en Rai ley para recoger al resto de pasajeros que van a phiphi, al final si que va petado de verdad. Durante el camino entablo conversación con un thai que resulta ser el capitán del barco y le pregunto si puedo entrar a la cabina de mandos a lo que me responde que cuando quiera. Después de un rato le digo a car que voy a la cabina de mandos y flipa (como vas a entrar, luego le cuento el encuentro con el capitán), desde dentro la vista es mucho mejor, toda la parte delantera llena de turistas tomando el sol y luciendo palmito, en la cabina tres personas llevan el barco, bueno uno lo lleva y dos descansan, me echo un cigarrito aunque está prohibido y después vuelvo a mi sitio. Al llegar el tema de las maletas se convierte en una problemática, todos quieren salir los primeros y claro las maletas están apiladas, después de dar varias paso de coger mas, cada uno que espere su turno. La llegada al puerto tal y como me vaticinó mi amigo tito, es la puta locura, innumerables thais intentan pillar comisión llevándote al hotel ellos con el rollo de que te llevan las maletas y te ofrecen descuentos cuestionables, ya llevamos el suficiente tiempo para no caer en el lío y nos los quitamos de encima diciendo que tenemos reserva. Aun así nos tiramos 200 metros diciendo que no a todo, el agotamiento se hace latente, y paramos a comer un poco de pollo y unos pancake de plátano. No hacen mas que pasar farang, asi que nos vamos camino al tropical garden, una vez localizado porque está lejos, tienen un bungalow sin aire y una habitación con aire, nos decidimos por el bungalow ya que tiene hamaca y sitio para estar tranquilamente, si tenemos calor a la piscina que también tiene y ahorramos unos bath, total 700 bath dia. Dejamos los trastos y a aclimatarnos a la piscina, aquí se puede tomar algo en una barra de bar justo en el borde de la piscina, nos tomamos unos batidos de fruta. Ya con la mente serena y el cuerpo fresquito nos vamos a la playa para relajarnos, en el camino te ofrecen todo tipo de excursiones y actividades, pero hoy no es el dia hay que tantear antes y comparar precios para luego no tirarte de los pelos. Buscamos un sitio tranquilo en la playa y mientras car toma el sol yo intento hacer snorkel sin mucho éxito ya que la suciedad no lo permite. Permanecemos largo rato disfrutando de la relajación del paisaje y la tranquilidad que ofrece, de vuelta nos tomamos algo en un bareto de playa en el que se puede ver el atardecer. La sorpresa es que se ponen a jugar un partidillo justo delante de nosotros y al final me puede el ansia y voy a jugar un ratillo, acabo roto ya que con el calor te agotas, cuando vuelvo el del bar me dice que juego bien que de donde soy y al decirle spanish me hace la señal del pulgar. disfrutamos del atardecer sentados. Al volver al hotel vemos un halcón observando en los arboles de la playa. Duchita en el bungalow, paseito y cena en un italiano que hace unas pizzas de puta madre. Volviendo al hotel se da una circunstancia graciosa, desde la calle vemos la final de futbol sala entre españa y brasil y coincidimos con unos brasileños que también lo ven, es curioso como en la tanda de penaltis cada uno se comporta de una manera diferente pase lo que pase, al final perdimos!!!! pero les dimos a enhorabuena, que conste. paseito al hotel y a la cama que mañana si dios quiere vamos a atravesar la isla por el viewpoint para ir a la playa de Rantee, donde me han dicho que hay un atolon coralino de flipar...

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